ATLÉTICO FUE UNA ACADEMIA DE FÚTBOL

Bajo un tremendo calor que azotaba el Jardín de la República. En el estadio Monumental José Fierro, se enfrentaron Atlético y Racing.

El partido comenzó a favor del local, que apenas movió la pelota del círculo central demostró superioridad ante su rival de turno. Tanto es así que a los 3 minutos, cuando la gente terminaba de llegar y acomodarse en la platea vino una jugada por la izquierda. Favio Álvarez (que fue la figura indiscutida del encuentro) robó una pelota en la mitad de cancha, tocó de taco para Barbona que corrió solo hasta la medialuna del área y remató al arco defendido por Musso, que ante semejante pelotazo no pudo retener el balón y dio un rebote, de esos que los arqueros no pueden dar, y solito por el medio del área entró Álvarez para tocarla de zurda y poner arriba al decano 1-0. Atlético golpeó primero, rápido y manejaba los hilos del encuentro.

A los 10 minutos, Racing herido en su orgullo iba en busca del arco defendido por Lucchetti. La jugada comenzó por la derecha con Meli, que se la tocó a Arevalo Ríos que puso un cambio de frente exquisito para que Pillud tire un centro a la cabeza de Quadra que no pudo conectar la pelota, tras una mala salida del “Laucha”. La academia se perdía el empate.

El trámite del encuentro seguía siendo favorable a los de 25 de Mayo y Chile que tenían en Álvarez y Barbona una dupla explosiva en la mitad de cancha. Jugaban y hacían jugar al equipo. Sobretodo Álvarez que a los 16 minutos volvió a aparecer por izquierda, y puso un pase milimétrico, al mejor estilo Riquelme o Ronaldinho para que Guillermo Acosta entre solo por la derecha y defina ante la fallida salida de Musso. Atlético llegó dos veces al área y convirtió dos goles. Una efectividad que no venía demostrando en los partidos anteriores, sumado a que la defensa de Racing hacía agua por todos lados. Tanto es así que a los 20, nuevamente Álvarez apareció por la derecha, abrió juego para Alejandro Melo que tiró un centro al corazón del área, esos que duelen a cualquier defensor. Y eso fue lo que le sucedió a Barbieri que en su afán por despejar la pelota, metió una pifia y el balón se clavó en el segundo palo del juvenil arquero de la academia que nada pudo hacer. 3-0 para Atlético que era un vendaval de fútbol y cada vez que llegaba al área rival, lastimaba.

A los 30 minutos recién podemos citar otra jugada de peligro del equipo conducido por Diego Cocca. Pelotazo de la defensa para un aislado Lautaro Martínez que dominó bien el balón, metió una corrida de 20 metros entre los dos centrales y definió bien abajo al palo derecho del arquero. Pero si Martínez definió bien, mucho mejor fue la tapada de Lucchetti que con la mano derecha sacó una pelota de esas difíciles. Durante unos minutos el estadio se llenó de un: “Olé, olé olé oléeeee Lauchaaa … Lauchaaa”. Merecida ovación para el 1 decano que venía de tener una actuación formidable ante Vélez por Copa Argentina y hoy ante Racing volvía a responder cuando lo llamaban. Luego de esa atajada tuvo que salir reemplazado por un dolor en el hombro. En su lugar entró Sánchez.

El decano manejaba el mediocampo a gusto y piacere. Favio Álvarez tenía de esos partidos que no va a olvidar más. Volvió a meter un pase, pero esta vez para Luis Rodríguez, que gambeteó a Barbieri y definió de zurda exigiendo una notable atajada de Musso. Luego el partido entró en una meseta. El local ganaba 3-0, manejaba el juego, el partido y no tenía preocupaciones ya que su rival no lo apretaba. Recién al final del primer tiempo, alrededor de los 46 minutos, Quadra desde el sector izquierdo, metió un derechazo para que el arquero Sánchez tuviera una reacción notable y a mano cambiada saque lo que era el 1-0 de Racing, que no demoró en llegar. A los 48, Ibargüen desbordó a Acosta y tiró un centro al corazón del área que Sbuttoni no llegó a despejar, Martínez entró solito y solo y puso el descuento para la academia. Automáticamente después de eso se cerró la primera mitad. Una primera mitad que tuvo el mejor fútbol de Atlético en los últimos partidos.

El segundo tiempo comenzó con la misma sintonía que el primero y con  un penal de Romat (que había ingresado por Alejandro Melo golpeado), que para mí gusto no fue. Atlético seguía manejando el balón y el juego. Pero nuevamente volvió a cometer el mismo pecado de todos los partidos. Con una ventaja considerable, empezó inconscientemente a refugiarse atrás. No por mérito de su rival, sino por moción propia. Tal es así que le cedió pelota y terreno a un Racing que no tenía juego colectivo. Iba con más ganas que con fútbol. Solo recuerdo una jugada de peligro, y fue mediando la segunda mitad. Tras un centro de Ibargüen, la pelota le cayó en el segundo palo a Iván Pillud que remató cruzado y en la línea terminó salvado con el pecho García que junto con Sbuttoni tuvieron un aceptable partido. El partido siguió transcurriendo con un Racing jugado en ataque,  y ahí fue cuando Atlético pudo liquidar el partido en la última jugada con una pelota que Freitas estrelló en el palo. Atlético sigue demostrando que contra los equipos grandes no le tiembla el pulso y saca un plus extra. Cerró una semana de ensueño, semifinal de Copa Argentina y triunfazo ante Racing para volver a sumar de a tres, ya que desde la 1º fecha ante Godoy Cruz que no lo hacía. Ahora se viene Rosario Central por Superliga y Copa Argentina. Y este decano que ya ilusionó a propios y extraños, promete seguir regalándole alegrías a su gente.  


FOTO: Nino Castro. 


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