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Antonella Sansone

Columnista
antosansone@laweek.com.ar
SUPERLIGA: LA UTOPÍA DEL FÚTBOL ARGENTINO
25-08-2017 13:34:31 hs.

Con el estreno de la Superliga a la vuelta de la esquina (este viernes a las 19.05 con el encuentro entre Tigre y Vélez), un nuevo contrato de televisación y distribución (del que se habló más que de los equipos), un mercado de pases polémico y movido y sobre todo, un nuevo reglamento, de lo que conocíamos como Primera División. Muchos cambios son los llevados a cabo por la “Nueva AFA”, que tiene como bandera la antítesis de lo que fue la eterna dirigencia de Grondona en la casa madre del fútbol argentino, pero recién ahora lo veremos en acción. Es ahora cuando podremos testear la viabilidad de este proyecto, cuyo principal objetivo es la previsibilidad, el poder fijar un partido con fecha y hora con anterioridad, y lo más importante, que se lleve a cabo.



Esto último, todavía no puede cimentarse en la Copa Argentina, que lleva ya unos años en juego. Y en cada ronda, en cada partido, se generan polémicas, idas y vueltas, declaraciones cruzadas y negociaciones por la programación de los mismos. ¿Podrá este nuevo torneo cumplir con esto? ¿Tendrá algo que ver el nuevo contrato de televisación, con el deseo de que los partidos sean inamovibles? Todo esto estará por verse.



Para este nuevo formato, la AFA presentó un nuevo reglamento, en el que se especifican puntos como participantes, sistema de disputa, clasificación a las copas, campeonato de reservas…



En el primero, se estipula que el Torneo de Primera División de la Temporada 2017/2018 entre los 28 equipos de la categoría a partir del 27 de agosto, en un torneo denominado “Superliga”, de una sola ronda, de todos contra todos, sumando así un total de 27 encuentros por equipo. Se comienza con 0 puntos. El campeón se enfrentará al campeón de la Copa Argentina para llevarse la Supercopa Argentina, como se viene realizando en los últimos años.



De la misma forma, se acumularán los puntos de los triunfos y empates para definir los lugares en la tabla. En caso de empate en número de puntos, se procederá a deshacerlos disputando partidos desempate.



Los descensos se definirán de acuerdo a los promedios de las temporadas 2015, 2016, 2016/2017 y 2017/2018. Los cuatro del fondo de la tabla, descenderán al Nacional B. Si existiesen dos o más equipos con el mismo promedio, se procederá a definir con un partido desempate.



Mientras que los clasificados a la Libertadores serán quienes ocupen el primer y el segundo puesto en la tabla de posiciones; el tercero, el campeón de la Copa Argentina (en caso de que sea el mismo equipo de los antes mencionados, el clasificado será el próximo mejor ubicado en la Copa Argentina y así sucesivamente) y de allí, el cuarto, quinto y sexto de la tabla general del torneo. En caso de que el campeón de la presente edición de Copa Libertadores sea argentino, será el séptimo en la tabla el que ocupe la vacante. Si el equipo que gane la Libertadores es también campeón de la Copa Argentina, el cupo será ocupado por el siguiente mejor clasificado de la Copa Argentina. En el caso de que el campeón de la Copa Sudamericana 2018 sea argentino, tendrá una plaza adicional en la Copa Libertadores 2019. Y si fuese este equipo uno de los anteriormente mencionados, quien ocupará ese cupo, será el siguiente mejor ubicado en la Superliga.



Accederán a la Copa Sudamericana, los ubicados entre el puesto 6 y el 11 de la tabla de la Superliga. Dado el caso que alguno de los equipos de estas posiciones de la tabla participe de la Copa Libertadores, clasificarán los siguientes mejores ubicados, según corresponda, hasta cubrir los 6 puestos argentinos para la Sudamericana.



En ningún caso podrá participar un equipo que pierda la categoría de las Copas Conmebol, a menos que hayan clasificado por haber obtenido los campeonatos de Copa Libertadores, Sudamericana y/o Argentina.



Hasta este punto, es más o menos lo que manejábamos hasta ahora. Los cambios que vienen, y en los que más se hicieron hincapié en lo que respecta a la “nueva AFA”, son los referentes a la suspensión de partidos, en los que se estipula que un partido podrá diferirse hasta 5 horas, siempre y cuando el estadio tenga luz artificial, cuando se necesite y el partido no comience más allá de las 21 horas.



Si no pudiese cumplirse alguna de estas condiciones, el partido deberá jugarse en las próximas 24 o 48 horas. De no poder realizarse dentro de estos plazos, el choque será programado por el Comité Ejecutivo de la Superliga. Ante cualquiera de estas posibilidades, el árbitro se reunirá con el responsable de seguridad y los presidentes de los clubes y tras una reunión que decida el proseguir, se firmará un acta que lo deje asentado. En el caso de que un estadio no tenga luz artificial y deba jugarse un partido en la noche, ese equipo hará de local en el estadio que designe la Superliga para tal fin.



En cuanto a los tan discutidos derechos de televisación, todos los derechos son propiedad exclusiva de la Superliga. Si esta decide otorgar derechos de televisación y/o distribución a terceros, éstos serán los responsables del uso y de cualquier derecho sobre ese producto en particular, eximiendo a la Superliga de todos los anteriores.



Las sanciones disciplinarias se cumplirán en cada torneo que corresponda, a excepción de doping, soborno o agresión/ intento de agresión para con el árbitro, que se hará en todos los torneos que se disputen simultáneamente.



Las recaudaciones, luego de deducidos los gastos, serán en su totalidad para el club local.



En el caso del Torneo de Reserva, se disputará como preliminar de la Superliga 17/18 y conforme a la programación de esta. Quedan excluidos los clubes recién ascendidos que así lo decidiesen, por tratarse de la primera temporada. La programación se realizará de común acuerdo entre las partes; en caso de que no pudiese definirse, hasta los 1 0 días, el Comité Ejecutivo de Superliga establecerá de oficio la fecha y hora de disputa; si aun así no se realizare, el caso será elevado al Tribunal de Disciplina para definir las responsabilidades y sanciones pertinentes.



Si un partido debiese jugarse en cancha neutral, los asociados de ambos clubes como los del club en el cual se realice el encuentro, deberán abonar el precio fijado total de la entrada para poder ingresar al estadio.



En cuanto a las siempre complicadas incorporaciones, el libro de pases cerró este jueves 24 a las 20 horas, a excepción del fichaje de jugadores libres o provenientes del extranjero, con intenciones o en trámite, que podrán hacerlo hasta el 31 del corriente a las 20; pero cuyo papeleo debe cumplir el primer plazo, presentándolo en Gerencia de Jugadores. La reapertura del libro de pases se realizará finalizada la fecha correspondiente al 10 de diciembre y correrá hasta el 25 de enero a las 20.



Con respecto a las deudas, los clubes que no regularicen sus pagos hasta el mes de junio, inclusive, para con todos sus acreedores, hasta la tercera fecha de la Superliga, no podrán disputarla.



El torneo comienza este fin de semana, del 27 de agosto y se reanudará el del 10 de septiembre por el receso por fecha FIFA, hasta el 10 de diciembre, que finalizará la primera ronda. No habrá fecha los fines de semana del 8 y el 22 de octubre y el 12 de noviembre. La segunda parte, va desde el 28 de enero al 13 de mayo, con el único fin de semana ausente en las canchas será el del 25 de marzo.



 



Este es el reglamento presentado por la AFA para regir la Superliga, del que mucho se habló y todavía está por verse la efectividad en cuanto a los cambios, no tanto en cuanto a las reglas, sino al manejo del fútbol argentino. La nueva dirigencia pretende, con estas modificaciones, limpiar de raíz las afecciones crónicas que aquejan a la casa madre del fútbol argentino, tanto en irregularidades de pases, de disputa de encuentros (en los que se cuestiona la preferencia y la resolución favorable a los equipos “grandes”), de deudas, entre otros. La premisa que impulsa a esta Superliga es la previsibilidad en la disputa de los encuentros, al planearlos con antelación y evitar, a toda costa, a menos que sea por un problema surgido a último momento, suspenderlos.



Tratándose del fútbol argentino, de la históricamente cuestionada AFA y la imposibilidad de realizar sus propuestas utópicas hasta ahora, la nueva dirigencia (demostrado en las idas y vueltas para la programación del partido Independiente vs. Atlético Tucumán por Copa Argentina, por ejemplo), habrá que esperar a ver y a vivir el desarrollo para poder celebrar los cambios y pensar, a futuro, volver a aplicarlos… o ver y esperar qué camino tomar, para poder disputar un torneo de Primera División con la seriedad que un negocio, del que dependen miles de puestos de trabajo y una pasión que mueve multitudes y hasta límites inimaginados, se merece. Además de tratarse de una de las ligas más importantes del mundo, semillero de otras ligas, en la que permanentemente se tiene la vista puesta, como animadora de las Copas Conmebol y por la proyección internacional de los profesionales que en ella se desempeñan.