Ingresar    Registrarse  

Gonzalo Salvatierra

Columnista
gonzalosalvatierra@laweek.com.ar
3816450660
¿DÓNDE QUEDÓ LA PRIMERA?
26-06-2017 18:28:34 hs.

Para la realización de esta editorial tomo a uno de los grandes escritores de fútbol que leí en algún momento de mi vida, Eduardo Sacheri. Él escribió un cuento llamado "Los Malditos", que retrataba la gloria efímera de los campeones del mundial del 78.



Arrancamos...



El día de ayer, pero de 1978 y gracias al gran Mario Alberto, Argentina gana su primer Mundial en el deporte más lindo del mundo. Sin embargo, y como plantea el escritor , la gloria, para ellos, fue efímera, tanto que no lo recordamos como deberíamos.



El mundial del 78 está envuelto en un contexto histórico oscuro para nuestro país. El gobierno de facto creyó que con la organización de un Mundial, la dictadura estaría aceptada en todo el mundo, tan así fue que una de las primeras medidas del régimen fue ratificar la organización del Mundial ’78, con el apoyo de la FIFA. “Argentina está ahora más apta que nunca para ser la sede del torneo”, afirmó el presidente del organismo, João Havelange. 



“Nos usaron para tapar las 30 mil desapariciones. Me siento engañado y asumo mi responsabilidad individual: yo era un boludo que no veía más allá de la pelota”, dijo una vez el jugador Ricardo Villa, ex-estrella de Atlético Tucumán.



Siguiendo a Sacheri, en su texto Los Malditos, los jugadores del 78 no sufrirán el olvido, sino, más bien, la toma de distancia consciente y voluntaria. A medida que la dictadura militar se aproxime a su ocaso, la sociedad argentina irá manifestándose cada vez más ajena al régimen y, sobre todo, buscará borrar todas las huellas de su anterior aquiescencia para con el régimen.



Ese mundial está envuelta en muchas suspicasias. El partido de Argentina contra Perú y su famoso 6-0. Juego retratado en la canción de la banda Bersuit Vergarabat y su título, para nada inocente, "La Argentinidad al Palo".



Los inconvenientes comenzaron años antes de la realización de la cita deportiva más importante del mundo. El Ejército y la Armada estaban interesados en administrar el fútbol y hubo una feroz interna entre ambos bandos. Había muchas diferencias entre ellos y en un confuso episodio el General Omar Actis fue asesinado dos días antes de brindar su primera conferencia de prensa, atribuyéndole el hecho a Montoneros. Hay fuentes que indican que fueron Emilio Massera y Carlos Lacoste por disputarle el puesto quienes se encontraban detrás del hecho. Lacoste quedó a cargo de la organización del campeonato, relegando a la AFA, luego seria vicepresidente de la FIFA gracias a las gestiones de su amigo, Havelange.



El costo real del torneo mundial de fútbol puso en el ojo de tormenta a Lacoste, quien administraba todo el dinero del Ente; se calcula que se gastaron 700 millones de dólares, presupuesto diez veces superior al previsto. Bajo su responsabilidad se construyeron varios estadios de fútbol, el edificio actual de Canal Siete, que pasó a llamarse Argentina Televisora a Color (ATC), y se remodelaron las canchas de River Plate, Vélez Sarsfield y algunos aeropuertos. El 21 de junio de 1978, mientras la selección Argentina lograba su pase a la final, estalló una bomba en la casa del secretario de Hacienda de Martínez de Hoz, Juan Alemann, que días atrás había cargado duramente contra Lacoste y los despilfarros cometidos en la organización mundialista.



El partido con Perú fue recordado por la figura de Ramón Quiroga, portero de Perú, que era argentino de nacimiento. También se sabe que Jorge Rafael Videla visitó al vestuario peruano antes del partido. Se habla de otros acuerdos como el envío de un barco lleno de grano de Argentina a Perú o el desbloqueo de una cuenta del Gobierno peruano en un banco argentino.



Hoy, casi 30 años después, nos amiguemos con el pasado, solo deportivo por si algún distraído quiere leer otra cosa, y ayudemos a los jugadores del 78 a festejar su título como lo lograron dentro de la cancha.