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Gonzalo Salvatierra

Columnista
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LA DESPEDIDA DEL 'LOCO'
22-06-2017 15:46:27 hs.

En este semana se cumplió un nuevo aniversario de la despedida del fútbol profesional de Martín Palermo. El Loco, a pesar, de identificarse con la camiseta azul y amarilla fue un jugador que trascendió la rivalidad entre las hinchadas. El mejor ejemplo fue su gol ante Grecia por el Mundial de Sudáfrica en 2010.



Martín Palermo nació un 7 de noviembre de 1973. Comenzó su carrera infantil en Estudiantes de la Plata, donde jugaba al arco, aquel que se llevará a su casa. Tiempo después, Martín se dedicó a jugar al Vóley con su hermano Gabriel, hasta que un amigo lo invitó a jugar al fútbol en el Club for Ever. En este club, comenzó su carrera deportiva propiamente dicha. 



Algunos años después, Palermo se fue a jugar a Estudiantes de la Plata donde debutó en el 1992, con solo 18 años. Ese partido fue entre Estudiantes de la Plata y San Lorenzo de Almagro, con un resultado 0-0. Su primer gol, fue en el 93, en la victoria del club platense por 3-0 sobre San Martín de Tucumán.



El club de la Ciudadela no fue extraño en la vida del 'Loco'. En el año 1995, Palermo no fue tenido en cuenta en el Pincharrata por la dupla Miguel Ángel Russo y Eduardo Manera. Entonces, el ex jugador armó el bolso y probó suerte en La Ciudadela. Lo que no sabía era que también iba a prueba. "Sí, dirigía Héctor Jesús Martínez, y en el equipo estaban Juan Amador Sánchez, Turdó, el Pato Míguez... Hice una práctica y metí un gol, asistencia de Hernández, que era el 10. Me fue bien, el DT estaba contento. El sábado arrancaba el torneo y ya estaba en el equipo. Era jueves, si firmaba el viernes, jugaba", recordaba Palermo.



"El dirigente que lo dejó ir, después nos decía que se quería matar", contó Juan Amador Sánchez, compañero de pieza del "Loco" durante esos días. 



El defensor, al igual que Palermo, nunca dio el nombre y apellido del directivo. "Yo quería jugar, pero nadie se movía. Hasta que me reuní con un dirigente. Lo primero que me dijo fue: ¿quién sos? ¡¿Cómo?! Yo ya había entrenado y el tipo no me conocía. Le comenté la situación y me preguntó: ¿qué hay que hacer? Le contesté que había que pagar un préstamo a Estudiantes y se negó", contó Palermo. 



A pesar de este retroceso en su carrera, Martín se caracterizó por la lucha, tal como lo menciona Daniel Córdoba: ¿Vos queres buscarle la explicación a Martín Palermo? no se la busques. Ni por estadística, ni por los goles, ni por la técnica, ni por todo lo que evolucionó como jugador. Buscásela en la mente y en el alma, buscásela en el corazón, buscásela en la familia. 



Después de su pase frustrado a San Martín, volvió a Estudiantes, donde, al comienzo no jugaría nada, pero, la situación cambiaría radicalmente, cuando, tras una serie de derrotas, la dirigencia echó a Russo/Manera y colocó al 'Profe' Córdoba, quien tenía una predilección emocial por el Titán. Palermo jugaba de titular y entre el Clausura y Apertura 95 marcaría 17 goles. 



Una temporada posterior, Palermo se consolidó como '9' del conjunto Pincharrata. Tuvieron una buena campaña donde se recuerdan varias vicorias, entre ellas el 4 a 1 a River, donde El Loco metió un doblete. Allí recordamos no solo el platinado de su cabellera, sino, también, el festejo como una especie de reunión yoga entre los jugadores.



Pasó a Boca por consejo del Diego. Debutó un 3 de septiembre de 1997 en la victoria 1-0 ante el Cruzeiro de Brasil por la Sudamericana, cumpliendo una buena actuación a pesar de no conseguir marcar un gol. Sin embargo sus primeras actuaciones no fueron convincentes, a la vez que la hinchada lo rechazaba y se burlaba de la torpeza de sus movimientos. 



En ese primer torneo marcó 8 goles en 17 partidos (promedio 0,47), entre los que se destacan un triplete contra Deportivo Español y uno a River Plate. El titán comenzó a ser reconocido por su excentricidades, como, por ejemplo, besar los botines o tirarse contra los carteles de publicidad.



Llega Carlos Bianchi y su vida cambia. El 18 de junio, Carlos Bianchi trató a Palermo como el "Optimista del gol" y por eso lo bancaría como titular del equipo. En ese campeonato no solo Boca volvió a triunfar tras 6 años sin éxitos, sino, que, Palermo convirtió 20 goles en 19 partidos (Récord en el Fútbol Argentino).



En el receso de invierno, vivió uno de los peores momentos deportivos de su vida, cuando falló tres penales en un mismo partido, jugando con Argentina en la Copa América. Martín ha contado que se trató de un momento muy duro y que Bianchi jugó un papel muy importante para recuperar la confianza, apoyándolo de manera incondicional.



Finalizada la Copa América, la Lazio inició negociaciones para comprar al delantero, en aproximadamente 15 millones de dólares. Cuando el fichaje parecía concretado, las gestiones se complicaron debido al cambio de las cláusulas contractuales realizadas por el presidente de Boca, Mauricio Macri,



En el Torneo Apertura 1999, parecía encaminarse a repetir su promedio de uno por partido del Apertura 98 y para la 13ª jornada ya había convertido 13 goles con 12 partidos jugados. Pero en la fecha 14ª (13/11/1999), Boca visitó a Colón y Palermo se lesionó la rodilla derecha. Sin embargo la nota del día no sería solo la seria lesión del goleador de Boca, sino que, a pesar de la misma, Martín siguió en la cancha y convirtió su gol nº 100 en primera división. Luego del encuentro se confirmaría que se había roto los ligamentos cruzado anterior y colateral medial, y que debería ser operado con un reposo mínimo de seis meses. Debido a la lesión no pudo continuar en el torneo, cuando ya había convertido 14 tantos en 13 encuentros (promedio 1,08).



A mediados de mayo de 2000 se cumplieron los seis meses estimados para la recuperación. Boca estaba en ese momento disputando los cuartos de final de la Copa Libertadores después de seis años de ausencia y precisamente ante su archirrival: River Plate. A pesar de la ridiculización del 'Tolo' Gallego, Palermo metió un gol y eliminó a River de la Copa Libertadores.



Llegó a Japón y triunfó ante el Real Madrid. Boca salió al campo de juego sin complejos y sorprendió a los españoles cuando Palermo convirtió dos goles en los primeros cinco minutos, que a la postre le dieron el título mundial por 2-1. Fue premiado como el jugador más valioso de la final, con una actuación consagratoria de Juan Román Riquelme.



Pasó a Villareal. A pesar de una temporada prometedora, Martín fue a celebrar un gol y se le cayó una tribuna en cima. Su nivel cayó considerablemente. Fue traspasado a un equipo de la segunda división para, finalmente, retornar al equipo de la Rivera.



En el Torneo Clausura 2010 convirtió 10 goles en 19 encuentros disputados. Entre ellos se destaca el concretado el 2 de marzo ante Vélez Sársfield (empate 4-4) que significó su gol Nº 218 en el club, alcanzando a Roberto Cherro como el máximo goleador de la historia de Boca Juniors. El 12 de abril le marcó dos goles a Arsenal de Sarandí (victoria por 4-0) que lo colocó como único máximo goleador de la historia del club, superando al antes mencionado Roberto Cherro.



El 12 de junio, por la ante última fecha del Torneo Clausura 2011, jugó su último partido en la Bombonera, su segunda casa y desde que el equipo salió a la cancha se escuchaba el solo canto: 'Palermo, Palermo, Palermo'. El partido terminó 1-1 y no pudo marcar ningún gol, pero eso a la gente no le importó porque se despedía un ídolo.