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Juan Valenzuela

Columnista
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La familia como pilar del desarrollo del deportista
27-09-2016 17:21:43 hs.

Desde el momento que nacemos, empezamos a formar parte de una familia. Como en toda institución, dentro de nuestra familia tenemos normas, costumbres, tradiciones: tenemos una cultura familiar. Esa cultura familiar puede, en el buen sentido, condicionar que nos acerquemos a determinadas actividades que se practicaron en nuestra familia por generaciones.



Infancia



En este momento es donde podemos presentar el deporte y la actividad física a nuestros hijos desde una perspectiva 100% lúdica. Debe ser divertida, entretenida, se debe poder compartir en familia. Aún no hay una noción madura de lo que implica ganar y perder, por lo que hay que ser cuidadoso con estos términos. Ganar no debe ser lo más importante. Perder no debe ser vergonzoso ni malo.



Si bien cada familia tiene preferencia por alguna disciplina en particular, es enriquecedor para el niño conocer una gama amplia de deportes y actividades físicas. Ello abre su deseo de explorar más movimientos, de manipular más elementos, y todo ello irá enriqueciendo su bagaje motor.



Los niños siempre estarán predispuestos a jugar un rato, es por ello que la responsabilidad de generar esos momentos caerá fundamentalmente en los adultos de la familia.



Los niños aprenden mirando



Es de gran valor para los niños poder ver deportes en vivo. Ver un partido de voley, de tenis, un torneo de gimnasia o patín, etc., genera en los pequeños un deseo de querer ser como los deportistas que ve. Con naturalidad el niño los imita, copia los movimientos, los gestos técnicos, las destrezas. Es muy enriquecedor para ellos.



Adolescencia



Generalmente en ésta etapa el joven deportista ya se ha decidido a practicar su deporte favorito. En ésta etapa es muy importante el rol contenedor de la familia, ya que se atraviesan momentos de frustración o desencanto. Puede ser con el deporte, con un grupo, con un entrenador, con uno mismo. Por ello es importante la cercanía de la familia para hacer de soporte y ayudarlo a superar la adversidad. El deporte es una herramienta formidable para forjar el temperamento de las personas, aprendiendo de las derrotas y capitalizándolas para mejorar.



La familia será de gran ayuda en la complementación de la práctica deportiva, fomentándole al joven buenos hábitos deportivos: buen descanso, buena alimentación, responsabilidad con los entrenamientos, etc. Todos estos buenos hábitos que la familia proponga, repercutirán positivamente en la performance deportiva.



Algo que nunca se debe dejar de lado es el disfrute del joven deportista con lo que está haciendo. En el momento que el joven no está conforme y realiza la actividad presionado por su familia, se corre el riesgo de frustración. Hay que estar atentos. Uno debe saber los deseos y expectativas que tienen nuestros hijos con el deporte, y actuar en base a ello. Si la expectativa de un joven es ser profesional, será distinto el apoyo familiar que recibirá respecto de otro que solo desee practicar deporte para hacer amigos. Es generalmente en esta etapa de la adolescencia que se define las aspiraciones de cada deportista.



Juventud



Sin llegar a ser adultos, el deportista desde los 18 -20 años en adelante ya tiene una visión clara de que quiere hacer de su vida deportiva. En ésta etapa es importante que la familia le ayude a tomar las mejores decisiones. De aquí en adelante el deportista va haciendo su propio camino. El afecto familiar es clave en estos momentos en donde las exigencias y las presiones son mayores. La familia le debe ayudar a encontrar un equilibrio, ser su espacio de relajación y, nuevamente, su contención ante diversas situaciones: lesiones, desarraigo, etc.



Está claro que aquí hicimos un repaso muy general, y que sería imposible describir a cada una de las familias que existen. Lo que no se puede negar es la importancia de la Institución Familiar durante toda la vida de un deportista.



El mensaje que desde aquí me gustaría dejar es el siguiente: puede que en una familia no todos sean deportistas, pero sí todos pueden disfrutar del deporte.



Próximamente hablaremos sobre La Escuela como pilar del desarrollo del deportista.



Muchas gracias por la lectura…